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Las dinámicas laborales siguen funcionando bajo una lógica que asume disponibilidad total, productividad constante y silencio agradecido.
Como si el mundo del trabajo no tuviera que adaptarse a las realidades del cuidado.
Como si la lactancia y el trabajo fueran incompatibles.

Mientras tanto, muchas mujeres hacen malabares. Corren, producen, lactan, sostienen.
Y aun así, pierden.

Pierden oportunidades, ingresos, horas de sueño y salud.
Porque sigue penalizando más parir que rendir.

¿Dónde está la corresponsabilidad?

Hablamos de igualdad y conciliación, pero en la práctica, las renuncias siguen estando de un solo lado.
Una verdadera cultura de corresponsabilidad exige acciones concretas, visibles y constantes. No basta con decir que apoyamos. Hay que hacerlo realidad.

En casa: compartiendo tareas de crianza, lactancia y cuidado, sin delegar por inercia todo en la madre.

En las políticas públicas: garantizando que la norma de lactancia materna no sea letra muerta, sino un derecho ejercido y protegido.

En las empresas: dejando de tratar la maternidad como una interrupción molesta o un costo a evitar.

Porque no hay conciliación real si solo una parte cede. Y, seamos honestos, ya sabemos cuál ha sido esa parte durante décadas.

¿Y el rol de las empresas?

Apoyar la lactancia materna en el entorno laboral es una forma concreta y eficaz de construir equidad. Y también de mejorar el clima laboral, fortalecer vínculos con el personal y reducir la rotación.

Existen herramientas claras, legales y accesibles que pueden transformar por completo la experiencia de quienes maternan en el trabajo, sin afectar la productividad ni la rentabilidad:

Habilitar un módulo de lactancia: un espacio físico digno, seguro y privado para la extracción de leche materna.

Respetar los horarios de lactancia, según lo establecido en la norma de la lactancia vigente.

Diseñar un programa de lactancia materna que acompañe a las personas desde el embarazo hasta su reincorporación, con acciones sostenidas y no improvisadas.

Brindar formación y sensibilización al equipo sobre la importancia de cuidar, para que nadie sienta que pedir apoyo es “una molestia”.

Todo esto no solo es cumplimiento normativo. Es también estrategia inteligente:
Reduce el ausentismo, mejora la retención de talento, disminuye el estrés y potencia el compromiso.

Mirar diferente. Hacer diferente.

La maternidad no debería ser motivo de discriminación laboral.
Y sin embargo, lo sigue siendo.
Aún se penalizan los currículums con pausas, las entrevistas con “hijos chiquitos”, los permisos por temas de salud infantil, o la simple elección de maternar sin dejar de trabajar.

Todo eso pesa. Todo eso tiene consecuencias reales.

Por eso necesitamos empresas que no solo cumplan la norma, sino que se animen a dar un paso más.
Que abracen una cultura organizacional que entienda que cuidar es parte del trabajo, y que quienes cuidan también necesitan ser cuidados.

Empresas que no vean la maternidad como un problema a resolver, sino como una realidad a integrar.
Porque apoyar la lactancia, cuidar sin distinción de género y valorar el tiempo de crianza no es un favor…
es parte de construir un mundo laboral más justo, más saludable y más humano.

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🟣 Agosto: Mes de la lactancia materna

Desde Lactarum, durante todo el mes de agosto acompañamos a empresas, equipos de trabajo e instituciones públicas en el camino de mirar distinto y actuar distinto.

Instalamos espacios, compartimos conocimiento y promovimos el cumplimiento real y consciente de las normas.

Pero nuestro trabajo no termina en agosto.
Durante todo el año generamos conversaciones, compartimos datos, impulsamos informes y abrimos espacios para visibilizar la importancia de la lactancia en los entornos laborales.
Este año, muchas empresas se comprometieron con acciones reales. Queremos que más se sumen.
Que compartan, difundan y apliquen lo que construimos juntos.

Porque sabemos que amamantar y trabajar sí es posible, pero no sin condiciones adecuadas, redes de apoyo y una cultura organizacional que lo respalde.

✨ Construir espacios que cuidan es posible.

¿Te sumas al cambio?